Los establecimientos de juego británicos se preparan para importantes cambios en la normativa sobre máquinas de juego en 2027. La Comisión del Juego del Reino Unido (UK Gambling Commission) ha confirmado restricciones sobre las funciones que aceleran las partidas y los efectos visuales que presentan las jugadas perdedoras como si fueran ganadoras. Las nuevas máquinas también deberán ofrecer información más clara sobre el tiempo de juego, las ganancias y las pérdidas, además de incorporar mejores herramientas para controlar las sesiones. La mayoría de los requisitos entrarán en vigor el 30 de junio de 2027, aunque algunas medidas tendrán plazos diferentes. Los cambios afectarán a las máquinas de juego instaladas en casinos, casas de apuestas, salones recreativos para adultos y otros establecimientos autorizados de Gran Bretaña. A continuación, explicamos qué supondrá la nueva normativa para los jugadores, los operadores y los propios juegos.
Las nuevas normas forman parte de una revisión más amplia de la legislación británica sobre el juego. En abril de 2023, el Gobierno publicó el Libro Blanco sobre la revisión de la Ley del Juego, titulado High Stakes: Gambling Reform for the Digital Age, en el que presentó propuestas para reforzar la protección de los consumidores. Uno de los ámbitos prioritarios eran las máquinas de juego de los establecimientos físicos. Aunque estos dispositivos llevan años sujetos a requisitos técnicos y de autorización, los reguladores identificaron oportunidades para mejorar la información disponible para los jugadores y reducir determinadas funciones potencialmente perjudiciales. Posteriormente, la Comisión del Juego revisó sus estándares técnicos y analizó cómo podrían funcionar las herramientas de control del juego en diferentes tipos de máquinas.
En enero de 2025 se abrió una consulta pública que finalizó en junio del mismo año. El organismo regulador recibió 1065 respuestas de empresas del sector, fabricantes, consumidores y otras partes interesadas. Tras analizar las aportaciones, la Comisión publicó sus decisiones definitivas el 30 de septiembre de 2026. Las medidas resultantes abarcan el diseño de los juegos, la información sobre las sesiones, los límites establecidos por los usuarios y las responsabilidades de los operadores. Es importante señalar que las normas definitivas difieren de varias propuestas iniciales. El regulador consideró que exigir modificaciones técnicas importantes en todas las máquinas existentes podría generar costes desproporcionados, especialmente para las pequeñas empresas y los clubes sociales.
El calendario revisado establece una aplicación gradual de los requisitos, en lugar de introducir todos los cambios simultáneamente. Una definición normalizada de sesión de juego entrará en vigor el 30 de marzo de 2027. La mayoría de las nuevas exigencias técnicas, incluidas las restricciones sobre determinadas funciones de los juegos, se aplicarán a partir del 30 de junio de 2027. Las obligaciones adicionales relacionadas con las alertas para el personal no serán obligatorias hasta el 3 de octubre de 2028. Estas fechas son importantes porque las reformas no implican la prohibición inmediata de todas las máquinas tragaperras o terminales de juego existentes. Su objetivo principal es establecer nuevos estándares para las máquinas y los juegos que se incorporen al mercado regulado a partir de las fechas correspondientes.
Las restricciones se aplicarán a las máquinas de juego reguladas por la Ley del Juego de 2005 (Gambling Act 2005), y no exclusivamente a las tragaperras tradicionales. La normativa británica clasifica estas máquinas según las apuestas permitidas, los premios y las condiciones de funcionamiento. La categoría B incluye diferentes tipos de dispositivos presentes en casinos, casas de apuestas, salones recreativos para adultos y clubes autorizados. Las máquinas de categoría C suelen encontrarse en pubs, salones recreativos y otros establecimientos aprobados. Las restricciones de 2027 sobre la aceleración de los resultados y las celebraciones engañosas de premios afectarán a las nuevas máquinas de las categorías B1, B2, B3, B3A, B4 y C, así como a la categoría A, aunque actualmente no está permitido utilizar máquinas de categoría A para el público.
No todos los requisitos se aplicarán a todas las categorías. Los nuevos estándares relacionados con el establecimiento de límites por parte de los jugadores y la información sobre las sesiones afectan principalmente a las categorías A y B, incluidas sus distintas subcategorías. Las máquinas de categoría C estarán sujetas a las restricciones sobre la aceleración de resultados y las celebraciones engañosas, pero, por lo general, no tendrán las mismas obligaciones de gestión de sesiones. Por tanto, los operadores deberán tener en cuenta la clasificación de cada máquina al evaluar su cumplimiento normativo. Un terminal de juego instalado en una casa de apuestas puede estar sujeto a requisitos diferentes de los de una tragaperras con apuestas más bajas situada en un pub, aunque ambos dispositivos se vean afectados por algunos aspectos de los estándares técnicos revisados.
Otra diferencia importante está relacionada con las máquinas existentes. La Comisión ha decidido eximir, con carácter general, a los dispositivos aprobados anteriormente de los nuevos requisitos técnicos. Sin embargo, la incorporación de un juego nuevo a una máquina que contiene varios títulos puede hacer que toda la colección de juegos deba cumplir los estándares actualizados. La clasificación oficial de los equipos nuevos también depende de la documentación de las pruebas pertinentes fechada el 30 de junio de 2027 o posteriormente, incluidas determinadas pruebas realizadas tras modificaciones importantes. En consecuencia, una máquina antigua no estará necesariamente exenta solo porque sus componentes físicos se hayan fabricado antes de 2027. Los operadores y proveedores deberán evaluar tanto el equipo como los juegos instalados para determinar qué estándares resultan aplicables.
Uno de los cambios más visibles afecta a las funciones que permiten reducir el tiempo transcurrido entre el inicio de una partida y la presentación de su resultado. A partir del 30 de junio de 2027, las nuevas máquinas sujetas a la normativa no podrán incorporar funcionalidades que permitan a los usuarios acelerar este proceso. La restricción está dirigida a controles que aumentan la intensidad del juego al permitir obtener resultados más rápidamente. Las funciones conocidas habitualmente como modo turbo, giro rápido o parada instantánea son ejemplos de mecanismos de aceleración que ya están restringidos en las tragaperras online. Los estándares actualizados trasladan un principio similar a las nuevas máquinas de juego físicas autorizadas, sin imponer una duración mínima universal para cada giro en todas las categorías.
Para los jugadores, la diferencia práctica podría apreciarse en la manera en que se detienen los rodillos o avanzan las animaciones. Las máquinas no podrán ofrecer controles diseñados para reducir deliberadamente el tiempo necesario para mostrar el resultado de una apuesta. Esto no significa que todos los juegos funcionen a la misma velocidad ni que desaparezcan todas las funciones interactivas de bonificación. Los desarrolladores podrán seguir creando experiencias de entretenimiento variadas, siempre que las funciones correspondientes cumplan los requisitos técnicos. El principal objetivo es impedir que los usuarios utilicen mecanismos para obtener resultados más rápidamente de lo que permite la secuencia normal del juego, lo que podría aumentar el número de decisiones de apuesta tomadas en un periodo breve.
La segunda gran restricción afecta a los premios que se presentan como ganancias aunque no generen ningún beneficio real. Desde junio de 2027, las nuevas máquinas de las categorías correspondientes no podrán celebrar un premio cuyo importe sea igual o inferior a la cantidad total apostada. Por ejemplo, si una persona apuesta 2 £ y recibe 1,20 £, el resultado representa una pérdida neta de 0,80 £. Los sonidos de celebración, los gráficos parpadeantes y otros efectos asociados a las ganancias reales no deberán sugerir lo contrario. El mismo principio se aplicará cuando un jugador recupere exactamente 2 £ después de apostar esa cantidad. Aunque haya recuperado el importe inicial, el resultado no habrá generado una ganancia neta.
Las normas buscan facilitar la comprensión de los resultados sin eliminar los elementos habituales de entretenimiento. Una máquina podrá seguir mostrando la cantidad devuelta o indicar qué símbolos han generado un premio. Sin embargo, su presentación no deberá hacer que una jugada perdedora o sin beneficio parezca una victoria. Esta distinción es importante porque una sucesión de devoluciones parciales puede transmitir una impresión de éxito frecuente, aunque el saldo del jugador siga disminuyendo. Una presentación más clara debería facilitar la identificación del resultado económico de cada apuesta, sin depender de la música de celebración o de las animaciones coloridas.
Los jugadores familiarizados con las tragaperras online posiblemente reconocerán algunas de estas restricciones. Desde octubre de 2021, los juegos de tragaperras online autorizados en Gran Bretaña están sujetos a controles sobre el juego automático, los giros acelerados y las celebraciones engañosas de premios. Además, las tragaperras online deben respetar un ciclo mínimo de juego de 2,5 segundos. Las reformas de 2027 afectan a las máquinas físicas y no deben confundirse con las restricciones anteriores aplicadas al juego online. Las nuevas normas no imponen simplemente el mínimo de 2,5 segundos de las tragaperras online a todas las máquinas físicas. En su lugar, prohíben específicamente las funcionalidades que permiten a los jugadores reducir el tiempo necesario para conocer el resultado de una partida.
Las rondas de bonificación y otros elementos interactivos podrán seguir utilizándose siempre que cumplan los estándares aplicables. La Comisión también ha aprobado modificaciones independientes relacionadas con los juegos vinculados y los premios acumulados. En las máquinas de categoría B, eliminará un requisito existente relativo a una probabilidad del 50 % tras una partida perdedora en determinadas modalidades de juegos vinculados. Otros cambios permitirán apostar la totalidad o una parte de los premios de jackpot obtenidos, conforme a las normas correspondientes de cada máquina. Estas decisiones demuestran que las reformas de 2027 no constituyen una prohibición general de las rondas de bonificación, los jackpots o las funciones adicionales. Su finalidad principal es eliminar prácticas específicas de diseño consideradas problemáticas, manteniendo las modalidades de juego permitidas.

Además de los cambios en el diseño de los juegos, las nuevas máquinas de categoría B deberán incorporar herramientas mejoradas para ayudar a los usuarios a controlar su actividad. Estas incluirán funciones para establecer límites y consultar información sobre las sesiones individuales. Los jugadores deberían poder comprobar cuánto tiempo llevan jugando y cuál es su resultado económico neto, es decir, si han ganado o perdido dinero durante la sesión registrada. Esta información estará disponible mientras utilicen activamente los juegos correspondientes. Cuando una máquina incluya una colección de juegos con contenido de nueva aprobación, también deberá mostrar información adicional a través de su menú principal.
Los estándares actualizados también introducirán pausas en el juego relacionadas con los límites establecidos por los usuarios o configurados de forma predeterminada. Durante estas interrupciones, las máquinas deberán proporcionar información sobre el juego responsable y orientaciones adecuadas. La Comisión modificó sus propuestas iniciales tras recibir comentarios del sector y redujo, entre otras medidas, las pausas mínimas asociadas a los primeros dos límites temporales predeterminados a 10 y 20 segundos, respectivamente. Estas disposiciones están diseñadas para ofrecer a los jugadores oportunidades de evaluar su actividad, sin obligarles necesariamente a abandonar el juego de forma permanente cuando alcancen un límite. El funcionamiento exacto dependerá de la categoría de la máquina y de los requisitos técnicos aplicables.
Para los operadores, cumplir la normativa supone mucho más que modificar símbolos o retirar un botón. Los fabricantes y proveedores deberán garantizar que las máquinas y los juegos de nueva aprobación satisfagan los estándares técnicos revisados y los procedimientos de evaluación correspondientes. Las empresas de juego tendrán que identificar los equipos afectados, comprobar la documentación facilitada por los fabricantes y asegurarse de que la información obligatoria esté disponible para los usuarios. También deberán seguir cumpliendo sus responsabilidades actuales de protección de los clientes que puedan estar experimentando problemas relacionados con el juego. Desde el 29 de julio de 2026, una condición adicional de las licencias exige a los operadores correspondientes retirar rápidamente las máquinas que incumplan la normativa cuando la Comisión del Juego lo ordene en las circunstancias previstas por dicha condición.
Los jugadores no deberían esperar que todas las máquinas tragaperras conocidas desaparezcan cuando entren en vigor las nuevas disposiciones. La Comisión decidió expresamente no exigir actualizaciones técnicas generalizadas de los equipos existentes. Las máquinas que sigan cumpliendo las normas que les correspondan podrán continuar funcionando, por regla general. No obstante, las modificaciones importantes de los juegos, las nuevas aprobaciones o la incorporación de títulos nuevos a determinadas máquinas con varios juegos podrían activar requisitos adicionales. Este planteamiento permite a las empresas sustituir gradualmente los equipos antiguos y, al mismo tiempo, garantiza que los nuevos productos introducidos en el mercado cumplan estándares más estrictos de protección de los consumidores.
En octubre de 2028 entrarán en vigor otros cambios operativos, cuando los nuevos requisitos de alertas para el personal pasen a ser obligatorios para los equipos y operadores correspondientes. Estas alertas tienen como objetivo ayudar a los empleados a identificar situaciones en las que un cliente podría necesitar apoyo adicional. La Comisión decidió no exigir alertas para el personal simplemente porque un usuario alcance el primero o el segundo límite temporal predeterminado, al considerar que un exceso de notificaciones podría reducir su utilidad. El plazo ampliado también permitirá a las empresas disponer de más tiempo para completar los trabajos técnicos y desarrollar los procedimientos adecuados. Se trata de una fase de aplicación independiente, no de un aplazamiento de las principales restricciones sobre el diseño de los juegos previstas para junio de 2027.
A fecha de octubre de 2026, las principales fechas de aplicación y las decisiones regulatorias ya están confirmadas, lo que permite a las empresas prepararse y a los consumidores comprender mejor los cambios previstos. Desde junio de 2027, las nuevas máquinas sujetas a las restricciones no podrán ofrecer controles que aceleren la presentación de resultados ni celebrar devoluciones que no superen la apuesta original. Las nuevas máquinas de categoría B también proporcionarán información más visible sobre las sesiones y herramientas para gestionar la actividad de juego. Los cambios no pueden eliminar los riesgos económicos asociados al juego, pero pretenden aumentar la transparencia del funcionamiento de las máquinas y ofrecer a los usuarios información más clara sobre sus gastos. Las decisiones regulatorias completas y el calendario de aplicación pueden consultarse en el sitio web oficial de la Comisión del Juego del Reino Unido: www.gamblingcommission.gov.uk.